Tenemos ante nosotros un legado milenario, el de la pasa de uva de moscatel de Alejandría, que conquistó el mundo llegándose a exportar en el siglo XIX a Europa, Rusia y norte de América.
El proceso de trasformación, a diferencia de otras zonas, la uva es escaldada previamente lo que acelera su secado acortando el proceso. Esta tradición, “L’escaldà” (escaldado) de la uva, se remonta a los romanos.
Para la posteridad han quedado los riuraus, las catedrales de la pasa, edificios únicos en el mundo que servían para proteger el proceso de la pasificación de las lluvias y humedad.
Su legado también nos ha dejado paisaje, arquitectura rural, patrimonio urbano y rural, gastronomía y arte, al que te invitamos que descubras.

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